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AL AIRE LIBRE

Crónica de la unificación del Campeonato Mundial de Ajedrez

Roberto Garza Angulo 28/08/2016 [Cine] [Cultura]

Veselin Topalov de Bulgaria (rating: 2813), Campeón del Mundo Vs.

Vladimir Kramnik, de Rusia (rating: 2750), Campeón del Mundo Clásico

La iglesia católica tuvo alguna vez dos papas. En México está apunto de haber dos presidentes. En el ajedrez, en cambio, después de 13 años, por fin va a haber sólo un campeón del mundo.

En 1993 el ruso Gary Kasparov, el entonces Campeón del Mundo, se deslindó por completo de la FIDE (La Federación Internacional de Ajedrez) y organizó su propio torneo para poder elegir a un candidato que pudiera disputarle el título, el cual se denominó “Capeón Mundial Clásico”. Paralelamente, la FIDE organizaba un torneo para determinar a su campeón mundial. Por ser entonces Kasparov, a leguas, el mejor jugador (fue el primer ajedrecista en la historia en revasar los 2800 puntos de rating), la gente lo reconocía como el campeón indiscutible. Hasta que, en el año 2000, su compatriota, Vladimir Kramnik, sorprendió al mundo cuando le arrebató el título.

En 2005, Kasparov, renegado incondicional de la FIDE, se retiró del ajedrez profesional con el objetivo de convertirse en el Presidente de Rusia, y la FIDE procedió a unificar el título. Se jugaría un match entre Kramnik (el Campeón Mundial “Clásico”), contra el el búlgaro Veselin Topalov (Campeón Mundial de la FIDE). El match fue estipulado a 12 partidas, y se pactó un monto de un millón de dólares.

Armado de un equipo sólido de analistas, del búlgaro Topalov, preparó quirúrgicamente su estrategia para este torneo, además de su habitual preparación espiritual: el budismo. Para mantenerse en forma, no come carne durante los torneos. Y para el aspecto suprasensorial, contrató la asistencia de de un parasicólogo, encargado de perturbar la mente del adversario.

Se podría pensar que el ruso Kramnik era el campeón a vencer, ya que su corona tenía el linaje del campeonato mundial clásico y venía de derrotar a uno de los mejores jugadores de la historia, tal vez el mejor que ha pisado este planeta: Gary Kasparov. Sin embargo, antes de comenzar el match, en el aire flotaba la idea de que la superioridad de análisis de Topalov podría darle la victoria. Además de que, aunque ambos jugadores tenían 31 años de edad, la salud de Kramnik se encontraba notoriamente disminuida.

EL MATCH
El torneo se estipuló a 12 partidas.

En las dos primeras partidas, explosivas, Kramnik rápidamente alcanzó la ventaja ganando ambas. En el segundo juego Kramnik ofreció tablas (empate) a Topalov pero éste las rechazó. Increiblemente, para un torneo de esta magnitud, en esa misma partida Topalov tuvo un mate en 3 movimientos que ninguno de los dos jugadores vio.

En las partidas 3 y 4 la lucha en el tablero se calmó. La urgencia de ambos jugadores por ver a sus equipos jugar en la Liga de Campeones de fútbol de Europa, llevó a la tercera partida a un rápido empate. La cuarta partida terminó de la misma manera, dejando el marcador 3-1 a favor de Kramnik, faltando sólo 8 partidas por jugar.

CRISIS DEL MATCH

El 28 de septiembre, el día de descanso previo a la partida número 5, inesperadamente la delegación búlgara lanzó un comunicado:

Señoras y señores,

Un estudio cuidadoso de los videos grabados por las cámaras en los cuartos de descanso, realizado por los expertos técnicos del equipo búlgaro, revela los siguientes hechos que quisiéramos aquí exponer:

1. Después de cada movimiento, el Sr. Kramnik se va inmediatamente a su cuarto de descanso y de ahí directamente al baño. Durante cada partida fue al cuarto de descanso 25 veces, en promedio, y al baño más de 50 veces. El baño es el único lugar en el que no hay cámaras de video.

2. Al contrario del Sr. Kramnik, El Campeón del Mundo de la FIDE, Veselin Topalov, pasa la mayor parte del tiempo en la mesa de juego. En promedio, visitó el cuarto de descanso y el baño 8 y 4 veces, respectivamente (…)

Surge la pregunta lógica: ¿Cuántas veces durante una partida un jugador necesita ir al baño, y con qué regularidad? La respuesta lógica es: entre 5 y 10 veces, a lo mucho, más no 50, como lo demuestran las estadísticas. Quisiéramos volver a recalcar que el baño es el único lugar sin registro de audio o de video.

En nuestra opinión, estos hechos son muy extraños, si no es que sospechosos.

En relación con lo anterior, y para garantizar las mejores condiciones para el juego limpio, fuera de toda sospecha, demandamos:

Prohibir el uso de los cuartos de descanso, y de los baños, a ambos jugadores. Si un jugador necesita ir al baño, podrá usar los servicios públicos, pero solamente con el permiso de un Árbitro y acompañado por un asistente.

El Comité Organizador deberá presentar los videos a la prensa acreditada para que puedan corroborar los hechos aquí descritos.

Si este grave problema continúa sin resolverse a más tardar el día de mañana a las 10:00, reconsideraremos seriamente la participación del Campeón del Mundo, Veselin Topalov, en este match.

Evidentemente, la misiva acusaba directamente a Kramnik de hacer trampa, sugiriendo que éste se metía al baño para consultar en su computadora la posición de la partida.

Al día siguiente, el Comité de Apelación mandó su resolución. Ésta especificaba que, aunque reconocía que la protesta había exagerado en cuanto a las incursiones de Kramnik al baño se refiere, concedía al equipo búlgaro la petición de cerrar los baños y abrir uno para ambos jugadores.

Kramnik no se podía quedar callado ante tal acusación, y ese mismo día mandó una carta abierta al presidente de la FIDE, H.E. Kirsan Iljumshinov, en la que reprochaba la actitud del equipo búlgaro y remarcaba su indignación de haber sido acusado de hacer trampa. En la carta, el ruso justifica sus numerosas idas al baño, alegando que le gusta caminar durante las partidas y, siendo tan pequeño el cuarto de descanso, debía recurrir al espacio del baño. Además de la necesidad de tomar muchos líquidos durante las partidas.

La misiva recalcaba también las estrictas medidas de seguridad del recinto, y afirmaba que es imposible hacer trampa bajo esas condiciones. Demandaba la destitución inmediata de todos los miembros involucrados del Comité de Apelaciones, del cual Kramnik se sentía insultado por su resolución. La carta concluye así:

El equipo de Topalov incluye a un parapsicólogo y demás gente, cuyo único objetivo es el de distraer e insultar al Sr. Kramnik, especialmente desde que el equipo se dio cuenta de que el Sr. Topalov está en una situación muy difícil (…) La decisión tomada por el Comité de Apelaciones sólo demuestra otro intento por distraer la concentración del Sr. Kramnik, ya que es difícil entender la ayuda que brindará el utilizar un baño en vez de dos (…)

Mientras tanto, el Sr. Kramnik dejará de jugar este match hasta que la FIDE respete sus derechos, en este caso, el de usar el baño de su cuarto de descanso cuantas veces quiera.

Una mayor y mejor detallada investigación legal de este asunto está en proceso.

La FIDE entró en un serio problema. La unificación tan anhelada estaba a punto de desvanecerse. Inmediatamente respondió el equipo de Topalov a la misiva de Kramnik, quejándose, además, de la resolución del Comité de Apelación. Para terminar, la nueva carta remata diciendo:

El Campeón del Mundo, Veselin Topalov, está sorprendido del comportamiento sospechoso de su oponente, el Sr. Vladimir Kramnik, quien de hecho ha tomado sus decisiones más significativas en el baño (…)

Si el match continuase, el Campeón del Mundo no dará la mano al Sr. Kramnik antes de las partidas y no se presentará a la conferencia de prensa en compañía de él. Veselin Topalov hablará para los medios por separado.

Quién diría que un juego, aparentemente tan inofensivo, como el ajedrez pudiera suscitar semejantes numeritos. Lo peor del caso es que esto no es nada nuevo, basta con echar un ojo al match de 1972, jugado en Islandia en plena Guerra Fría, entre el norteamericano Bobby Fisher y el ruso Boris Spasky. Pero esa es una crónica que ya ha sido contada muchas veces.

Completamente al margen, y sólo por mencionar un aspecto referente a las computadoras, he aquí un dato curioso que suele provocar escándalos de incredulidad: El número de jugadas posibles en el ajedrez es mayor al número de átomos en el Universo. Lo cual significa que las computadoras no podrán resolver jamás el juego, es decir, no se puede determinar, a ciencia cierta, si jugando “perfecto” ganan las blancas, las negras o son tablas (empate). Aunque, hay que reconocerlo, las computadoras ya están alcanzando los máximos niveles de los ajedrecistas humanos. La ayuda de una computadora en el match por el Campeonato del Mundo es sin duda valiosísima, mas no determinante.

Volviendo al match, ante el escándalo, la mayoría del gremio ajedrecístico le externó su apoyo a Kramnik. Llegó la hora de jugar la partida número 5 y Topalov acudió muy puntual, se sentó en su silla y echó a andar el reloj. Kramnik lo desairó y no se presentó a jugar. Horas más tarde la FIDE actuó sin compasión y otorgó la victoria a Topalov por default.

Kramnik lanzó otra carta abierta, en donde cita literalmente varias cláusulas de su contrato que demuestran que la queja de Topalov no debía haber procedido. Dice estar dispuesto a continuar con el match, a condición de que se cumplan ciertas demandas y bajo el marcador de 3 a 1, en vez del oficial 3 a 2. Los baños tendrán que reabrirse, bajo una estricta inspección previa en búsqueda de computadoras escondidas. También deberá renunciar todo el Comité de Apelación. Los videos no se podrán mostrar a la prensa pues “El Sr. Kramnik no firmó un contrato para un reality show.” Y, finalmente, solicita al equipo búlgaro una disculpa por escrito.

Al día siguiente, la FIDE cumplió dos de las tres demandas de Kramnik: sustituyó a los miembros del Comité y abrió los mentados baños. Sin embargo, el match debía continuar con el marcador 3 para el ruso y 2 para el búlgaro, avalando así el punto por default.

Kramnik contestó que seguiría jugando el match bajo protesta y bajo la condición de que se revisara posteriormente el caso de la partida número 5, “me lamento profundamente por el comportamiento antideportivo de mi oponente, al que la FIDE le otorgó una victoria fuera del tablero, gracias al uso de trucos sucios”. Kramnik decidió seguir jugando bajo protesta para no decepcionar a los millones de aficionados al ajedrez, que llevan años esperando la unificación del Campeonato del Mundo.

DESENLACE

El torneo se reanudó. Kramnik tuvo que jugar 3 partidas seguidas con negras, algo insólito en campeonatos previos. Mientras en el tablero los jugadores libraban ardientes

batallas, en la realidad se mostraban indiferentes uno al otro. La partida número 6 llegó a tablas tras un final de alfiles del mismo color y peones.

La séptima partida (la tercera seguida de Kramnik con negras), fue precedida por una carta de protesta por parte de Topalov, dando a conocer las coincidencias entre las jugadas de Kramnik y las propuestas por el famoso programa de ajedrez, Fritz9. Según el estudio, en ocasiones coincidió hasta en un 87%.

“¿Por qué debemos pretender que tenemos una relación amistosa con Kramnik?”, refunfuñaba Topalov a los reporteros y se rehusaba a compartir la conferencia de prensa con su adversario. Kramnik calificó de absurda la acusación de Topalov, refiriéndose al mate en 3, de la segunda partida, que ningún jugador vio. En caso de estar siendo asistido por una computadora, no se hubiera dado el caso, ya que al programa Fritz9 jamás se le escaparía ese mate, “está claro que el equipo del oponente utiliza los trucos más sucios para sacarme de mis casillas. No deseo culparlos; simplemente siento lástima por ellos. Lo único que logra este escándalo es dañar la imagen del ajedrez.”

En la conferencia de prensa, Kramnik afirmó sentirse aliviado de pronto volver a jugar con las piezas blancas: “Tres tablas con negras es un resultado aceptable. Todo marcha de acuerdo al plan. Mañana, por fin, tendré las blancas, casi he olvidado la sensación…”

Y en la partida número 8 sucedió lo que parecía inevitable: la primera victoria del búlgaro. Topalov jugó con negras y se adjudicó la victoria al llegar al final de la partida con ventaja de material, teniendo dos feroces caballos a cambio de una torre y un peón de Kramnik; éste afirmó: “No analizo mis partidas durante los torneos. Y no me representa un golpe psicológico: Una derrota es una derrota, no hay problema. No voy a llorar en mi almohada por eso; ya soy muy viejo para eso…”

Tras ocho partidas, Topalov rompió el empate en la novena, gracias a un segundo triunfo consecutivo que hasta pareció fácil. “¡Ya entré en mi ritmo, jugué rápido y fuerte!”, dijo un entusiasmadísimo Topalov a la prensa. También se refirió al repentino giro que había dado el marcador del match, 5 a 4 a su favor: “Lo que hice, principalmente, fue calmarme. Si uno se olvida del marcador, es obvio que la iniciativa ha sido mía durante todo el torneo…”.

Por fin se le veía a Topalov sonriente, ahora que se encontraban arriba en el marcador y con una gran confianza. Sin embargo, en la partida número 10, el gran maestro búlgaro cometió un “blunder” (error garrafal que se comete en un descuido) y perdió la partida contra Kramnik. Tal vez la pifia se debió a la velocidad del juego de Topalov, en un intento por mantener al ruso fuera del baño.

En cuanto a la famosa quinta partida que no se jugó, si llegara a tener influencia en el marcador final, Kramnik amenazó a la FIDE con una carta abierta al público: “No reconoceré al Sr. Topalov como Campeón del Mundo bajo esas condiciones, y emprenderé acciones legales contra la FIDE cuando concluya este torneo”.

Las últimas dos partidas, la onceava y doceava, terminaron tablas, dejando el marcador empatado a 6 puntos cada jugador. Ahora se tendría que recurrir al desempate: Cuatro partidas “rápidas” (25 minutos por jugador más 10 segundos de incremento por jugada). Si el marcador siguiera empatado, se jugarían dos partidas “blitz” (5 minutos por jugador, más 10 segundos de incremento por jugada).

En el fondo, en búsqueda de sangre, mucha gente deseaba que el match llegara hasta la última instancia, conocida por algunos como “Armagedón”, llamada oficialmente muerte súbita: Las blancas cuentan con 6 minutos para ganar la partida, las negras cuentan con 5 minutos para ganar o empatar la partida.

Sin embargo, no ocurrió así. Ni el Armagedón ni la quinta partida del match influyeron en el resultado final. Las partidas rápidas concluyeron con un empate, una victoria de Topalov y dos victorias del ahora indiscutible Campeón del Mundo: Vladimir Kramnik.

NOTAS

  • Hay ciertas cosas extrañas en torno a este match. Por ejemplo, 1. La bolsa fue de un millón de dólares, se acordó previamente que se dividiría en partes iguales, sin importar el resultado; 2. Se determinó que el perdedor de este torneo, en este caso Topalov, no podrá participar en el torneo de candidatos para definir al siguiente retador por el título. Al respecto, cuando finalizó este match, el representante de Topalov dijo que “las reglas de la FIDE establecen que el perdedor de un match tiene el derecho a retar al Campeón. La bolsa es de 1.5 millones de dólares, encontraremos el dinero y el match se jugará en Sofía, Bulgaria”. Inclusive dio la fecha exacta: el 3 de marzo de 2007. Y, para terminar, 3. El perdedor no podrá jugar el torneo más importante del Mundo, Linares-Morelia 2007.
  • Kramnik se convirtió en el 17o indiscutible Campeón del Mundo, establecido en 1886.
  • Continúa la supremacía rusa: de los 14 campeones que ha habido, 8 son rusos (más un

    nacionalizado francés y dos soviéticos).

  • Durante todas las partidas de este torneo (primera vez en la historia que esto sucedía), en la

    salida siempre se jugó 1. d4 (movimiento del peón de dama dos casillas hacia adelante), derivando en sólo dos aperturas (la Eslava y la Catalana).

CAMPEONES DEL MUNDO (Indiscutibles)

  1. Wilhelm Steinitz, 1886–1894. (Austria / EUA)
  2. Emanuel Lasker, 1894–1921. (Alemania)
  3. José Raúl Capablanca,1921–1927. (Cuba)
  4. Alexander Alekhine, 1927–1935. (Rusia-Francia)
  5. Max Euwe, 1935–1937. (Holanda)
  6. Alexander Alekhine, 1937–1946 (Rusia-Francia)
  7. Mikhail Botvinnik, 1948–1957. (URSS, Rusia)
  8. Vasily Smyslov, 1957–1958. (URSS, Rusia)
  9. Mikhail Botvinnik, 1958–1960. (URSS, Rusia)
  10. Mikhail Tal, 1960–1961. (URSS, Lituania)
  11. Mikhail Botvinnik, (1961–1963). (URSS, Rusia)
  12. Tigran Petrosian, 1963–1969 (URSS, Armenia)
  13. Boris Spassky, 1969–1972 (URSS, Rusia)
  14. Robert J. Fischer, 1972–1975. (EUA)
  15. Anatoly Karpov, 1975–1985. (URSS, Rusia)
  16. Garry Kasparov, 1985–1993. (URSS, Rusia)
  17. Vladimir Kramnik, 2006-¿?. (Rusia)

Ciudad de México. (publicada en la revista Marvin, en noviembre de 2006)