En vivo

AL fm

Loading...

AL música

CRUSHED BEAKS – THE OTHER ROOM

Por: Andrés Lupone

Crushed Beaks es un trío de rock conformado por Matt Poile , Scott Bowley y Tim Watkins.

“The Other Room” es el segundo disco de esta banda de Londres.

El disco abre con “Sky Burial”, un track que sigue las tradiciones y consensos del psych moderno. Las melódicas guitarras del intro y la batería explosiva y motórica del verso hace que el disco abra con un aire de grandeza. Como algo que podrías escuchar en un estadio (en un buen sentido). La voz también tiene un carácter muy particular. Generalmente, en éste género estamos acostumbrados a escuchar voces con carácter tímido y escondidas en una espesa cortina de reverb. En ésta banda pareciera que el cantante quiere demostrar todo lo contrario, usando al mínimo éste tipo de efectos y casi gritando cada palabra que dice con toda su enjundia (Si el cantante de Sleaford Mods tomara clases de canto, probablemente a esto sonaría).

“Strange Things” es un track con un ambiente totalmente priorizado en las texturas. Primero inicia con un poderoso intro de guitarras distorsionadas para pasar a un verso totalmente limpio y contrastante a la estética anterior (recurso característico de los años noventa). La canción también me recuerda a aquel estilo a principios de los noventa que conocemos como “Britpop”, pero al estilo shoegazero de Ride (Para aquellos que siguen en el debate de internet sobre si Ride es Britpop con reverb o no, éste canción puede ser útil para argumentar el veredicto de ambas posiciones).

“Right Machine” es la rola más rockera en su más pura forma, usando la repetición de letras como mantra en favor de lo rítmico y el desapego de el protagonismo en la voz.  

“Silver Tongue” es un respiro de todas las texturas de distorsión en el disco, su estética a base de guitarras con el chorus logra que haya un respiro. En el minuto 1:36 hay un regreso a la la influencia krautrockera del primer track en un breve puente que dura poco pero es una sección tan hipnotizante que la noción del tiempo se puede perder. 

“Ad Nauseam” tiene un verso con un instrumental muy rico en capas. El tono de la guitarra en registro grave la hace homogenizarse de manera muy orgánica en el bajo. Al mismo tiempo suenan unos sutiles órganos que armonizan la progresión de acordes.

“Honesty Box” agarra ciertos detalles estilísticos del shoegaze y los coloca de forma sutil en su coro, usando el tremolo bar de la guitarra. Se puede escuchar la influencia de aquel EP que My Bloody Valentine publicó en los ochentas llamado “You Made Me Realize”. Se trata de una canción rockera y popular pasada por una sutil capa de ruido. (Yo le llamaría Brit-Noise, la fusión de Britppop y noise).

“Bonfire Night” tiene un pequeño detalle en el coro en el cual el riff entra en los tiempos débiles, otro ejemplo de que a veces el silencio es el mejor recurso para dar énfasis a una sección. En el minuto 2:20 ocurre otro clásico puente en el cual escuchamos unas guitarras con efectos que me recuerdan a el sonido de The Cure cuando dejaron de lado su fase gótica.

“Out on a Limb” es el track más oscuro y pesado del disco. Desde las primeras notas que suenan de esa sucia y distorsionada guitarra, la banda de Londres nos induce a otra sesión de apreciación de los noventa y la nostalgia que tenemos los rockeros de aquella bella distorsión.

En el minuto 2:28 hay un refrescante nuevo elemento en el caldo tradicional de instrumentación del disco: un solo de sintetizador que a pesar de su corta duración resulta mucho mas interesante que el clásico cliché del solo de guitarra en el puente.

“Thinking Backwards” podría ser la canción más acercada a las tendencias que escuchamos en el rock hoy en día. Las guitarras tienen un sonido caricaturesco, bañadas en chorus y progresiones tocadas como apregios. Lo curioso de ésta canción es que su estructura consiste en diferentes secciones que no se vuelven a repetir (Cosa que es rara en el género en el cual estamos acostumbrados a escuchar por lo menos dos repeticiones del verso y el coro).

Es decir, en vez de tener secciones ABABC, su esqueleto estructural es ABCD.

“Jupiter” tiene otra tendencia moderna del rock en el riff del intro, pero ésta es mucho menos obvia. Se trata de un clásico y simple riff de punk en un compás irregular de 7/4 (una figura melódica que dura siete tiempos de su pulso, al contrario de la mayoría de la música popular que se hace en tiempos regulares de cuatro pulsos o 4/4). En el verso vuelve al 4/4 y así no sentimos que estamos escuchando alguna interpretación moderna del rock progresivo. 

“Red Shift” es una canción que recomiendo escuchar en audífonos para apreciar la mezcla y como empieza el intro de la guitarra en el lado izquierdo del oído para que finalmente entre el resto de la banda en ambos lados. No sé porqué, pero cuando escucho esta canción me da la sensación de estar caminando en un festival de música y escuchar una banda de lejos a media canción con el público aplaudiendo al ritmo de aquella parte en el puente en la cual el bajo se queda sólo con la batería haciendo un ritmo en el cual solo marca los tiempos fuertes con el bombo.

“Elsewhere” empieza con un largo y sutil Fade in de un órgano etéreo y melancólico a la vez. La rola es lo más parecido que tenemos al sonido de bandas como Ride (Pop bañado en reverb y distorsión en ciertas partes). Lo que puedo decir es que definitivamente lo que más me gustó de la canción es el principio y el final con el órgano pasado por un tremolo.

The Other Room es un disco de nostalgia noventera y psych moderno en el cual podemos apreciar ciertos detalles de producción, pero las canciones suenan a lo mismo a lo largo del disco y llega a cansar un poco. No porque sean malas composiciones o no estén bien ejecutadas. Simplemente se siente que hay muy poca variación y el factor sorpresa se va reduciendo poco a poco. 

Hay discos de éste género que me gustan mucho y tampoco hay tanta variación, pero hay muchos más detalles y sutilezas que hacen que esos elementos que se repiten una y otra vez resalten más. Éstos detalles pueden ser muy sencillos, como el simple hecho de dejar pocas cosas, sólo lo necesario, pero que ese necesario esté tan bien armado y pulido que no necesite de muchos más elementos para resaltar su idea.

Compartir en:

CONTENIDO RELACIONADO