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Flying Lotus -Flamagra

por Andrés Lupone

Flying Lotus regresa después de cinco años con su quinto álbum de estudio: La continuación a “Your’e Dead!”, mi disco favorito de su catálogo. Como es de costumbre con este artista, el disco tiene un total de 24 rolas que promedian entre un minuto y medio y tres minutos, implicando que definitivamente no está pensado para escuchar ciertas rolas de manera individual. Es un disco para escucharlo en su totalidad, ya que las canciones instrumentales cortas no tienen mucho sentido si son separadas del contexto y el concepto.

La odisea comienza con “Heroes”, una introducción que, a pesar de su corta duración, tiene un desarrollo gradual muy rico. Inicia con un soundscape de ruido blanco y una sección de cuerdas que musicalizan un soplen word para finalmente explotar en un clásico beat de hip- hop sincopado (El sello de Flylo) mientras suena un diálogo de batalla de Dragon Ball Z. Flylo nos ha demostrado que aparte de ser fanático del IDM y el Jazz, también tiene un geek interior que disfruta de los videojuegos y el anime (colaboró con el director de Cowboy Bebop para el video de una rola de este disco).

Seguimos con “Post Requisite”, la primera rola que te adentra al universo del disco. Esta rola se siente como la segunda parte de la exploración que llevó a cabo en su disco pasado. Con beats sutilmente distorsionados, un arsenal de mil efectos de sonido sonando a la vez y el inconfundible bajo eléctrico de su frecuente colaborador: Tundercat.

“Heroes in a Half Shell” posiblemente es la parte dos de la premisa planteada en el primer track, no hay lírica que lo compruebe pero el mismo título sugiere algo. La rola tiene un piano jazzero y guitarras procesadas a una velocidad que probablemente no es humana y acaba en un delicioso descenso con un bello arreglo de cuerdas que quisiera que durara más.

En “More” colabora con el rapero y compositor Anderson .Paak. En esta rola hay un intro que coquetea entre el jazz y el rock progresivo sin ser demasiado explícito en sus referencias. De repente se corta todo este ambiente a favor de un propio beat y Paak aparece rapeando sobre la obsesión cultural actual con el ego y la superación de este. “There’s gotta be more to life than myself”, rapea al compás del soul futurista que proporciona el instrumental.

En “Capillaries” escuchamos un beat al estilo de J Dilla con un simple sintetizador completamente rítmico y un piano acústico decorando el famoso “Drunk Feel” con un comping Jazzero.

En el sexto track “Burning Down the House”, colabora con el mítico George Clinton (famoso por Funkadelic y Parliament). En este track Flylo y Clinton freestylean con un oscuro beat que flota entre el funk y el soundtrack de alguna película de terror de Dario Argento. Si tuviera que inventar un nuevo y pretencioso sub-género para describir el sonido de la rola optaría por “Goth Funk” o “Horror Disco”.

En “Spontaneous” colabora con la cantante Little Dragon y juntos crean la rola ópera del disco que suena a un hit de disco perdido y retoma, lo que podría decirse, una estética millennial. A pesar de durar dos minutos, este rola contiene un largo outro con un elegante arreglo de cuerdas.

En “Takashi” Flylo rinde tributo a una empresa japonesa de diseño que conoció en un viaje y lo inspiró tanto que decidió ir a su hotel a realizar el track más largo de su disco. La rola es un instrumental que parece ser tomado directamente del universo de un juego de Arcada de Atari, con guiños a los sonidos MIDI que los compositores Japoneses usaban para musicalizar los juegos de hace más de dos décadas.

La estética de funk futurista y procesado continúa en “Pilgrim Side Eye”, un track lleno de melodías bizarras como si un cuerpo de inteligencia artificial reconstruyera una rola de funk a base de juguetes. Lo más extraño de esta rola es el final, el cual cambia drásticamente de sentimiento cuando entran unas cuerdas.

“All Spies” me recuerda a aquel disco de Wendy Carlos interpretando a Bach en el sintetizador. Se trata de una melodía con tintes clásicos y con un motivo que se repite a lo largo del trak, acompañado de una clásica batería con el groove de Flylo.

En “Yellow Belly”, Flylo colabora con Tierra Whack, una cantante de R&B de Philadelphia que en este track capea con una métrica jamaiquina al compás de un beat ligeramente desfasado, logrando un efecto que niega la naturaleza cuadrada de la música de computadora.

El rapero Denzel Curry realiza una secuela a una de sus canciones con “Black Balloons Reprise” y al recitar sus versos trae consigo tanta emoción que hace destacar este track con el resto del disco. Siento que de todos los tracks colaborativos, este es en el que hubo más química, aunque el hecho de que haya vocales también ayuda. 

Llegamos al interludio con “Fire Is Coming”, se trata de una historia narrada por David Lynch sobre un incendio aproximándose a la casa de una familia. En la historia nos describe cómo, antes de ver el cielo rojo y apocalíptico, la familia recibe una llamada de un desconocido en la cual le advierte del peligro. Quizás esta historia también es una reflexión sobre el estado actual de crisis ambiental en la que estamos y la llamada del hombre podría simbolizar el hecho de que no repentino, sino que fuimos advertidos.

La segunda mitad del disco arranca con “Inside Your Home”, otra reminiscencia de You’re Dead! con un motivo en el bajo que se repite a lo largo de la canción mientras suena una melodía ocasional de sintetizador. “Andromeda” posiblemente es mi track favorito del disco, es una rola que trasciende cualquier género que se le pueda asignar ya que tiene su propia voz y naturalidad. Desde la batería jazz (un timbre que resulta refrescante al ser acústica) hasta las guitarras psicodélicas.

“Remind U” podría haber salido directamente del soundtrack de una escena de romance de una película setentera. Las texturas de los vibráfonos y los pequeños aplausos hacen que este track sea más sutil que el resto del disco, los arreglos son la cereza en este pequeño pastel de dulzura.

“Say Something” es un nuevo sonido para este productor, se trata de un clásico vals con disposición de piano violín y contrabajo. En cuanto a la composición, es de lo mejor que ha hecho Flylo dejando a un lado el atasque sónico de la producción y claramente enfocándose más en un trabajo de pura composición.

“Debbie is Depressed” es un regreso a la forma anterior, con la participación de Thundercat en las voces que viajan sobre un muro de sonidos espaciales. “Find Your Own Way Home” sirve como un macro interludio dentro de la segunda parte del disco. Pianos digitales jazzeros y armonías de voz traen consigo toda la atmósfera que utilizan para reemplazar la ausencia de los instrumentos rítmicos en esta canción.

En “The Climb” hay un posible paralelismo con su otro disco “You’re Dead!”, en este, por la misma posición del track listing aparece otra colaboración con Thundercat llamada “The Descent Into Madness” donde hablan de la locura. Esta canción (quizás por el título) sugiere la ascensión a la sanidad mental.

“Pygmy” es otra de esas cortas canciones que define el estilo que Flylo abarca en este disco. Con una producción más austera en las percusiones de estilo oriental, pareciera que las grabaron y las pasaron a través de un teléfono. En “9 Carrots” colabora con el productor Toro y Moi, juntos presencian el nacimiento de una especie de Funk futurista como si Stevie Wonder llevara sus órganos a un viaje y descubriera el LCD por primera vez.

En “FF4” tenemos una pequeña probada de aquellos sonidos que produce la gente que se dedica a hacer beats Lo-Fi en su cuarto, lentos y para arrullarte en un profundo sueño. “Land of Honey” es una colaboración con Solange y juntos crean un track que coquetea entre el Neo-Soul, el R&B noventero y la psicodelia. El beat es simple pero tan cuidado en sus reverberaciones que funciona perfecto para mantenernos en el trance, mientras va avanzando la rola se vuelve más rica con dulces arreglos de cuerdas y acordes de piano llenos de mucho color armónico.

“Thank U Malcolm” sirve como una parte dos del track anterior, siendo completamente un clímax de la narrativa que llevan a cabo Flylo y Solange. El track es de aquellos que duran un minuto pero que de inicio a fin es totalmente explosivo y épico.

La última rola del disco “Hot Oct.” es una pieza calmada y ambiental que inicia con un piano jazzero que eventualmente es llevado por grabaciones de campo con lluvia y una voz que narra cómo el fuego se está comiendo todo. Posiblemente es la continuación de la historia planteada en “Fire Is Coming”, en la cual la casa ya está en llamas y lo único que le queda por hacer al niño es contemplar la omnipresencia del fuego. En este track todo el disco toma sentido, utilizando el concepto del fuego como el motivo que lleva a cabo la narrativa conceptual.

Definitivamente disfruté mucho más la segunda parte que la primera, siento que es mucho más contemplativa y explora terrenos que no habíamos escuchado antes, como los sorprendentemente minimalistas. En general sentí que el disco tarda mucho en tomar forma con lo derivativo que termina siendo, aunque claro que este es un estilo que ha marcado a Flying Lotus, ya que en sus discos anteriores las ideas se pueden sentir más uniformes y cómo se complementan unas con otras, tal vez influye el hecho de que es el disco más largo en su discografía con una duración de 66 minutos. Definitivamente es un disco para escuchar sentado en la noche con los ojos cerrados.

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