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Rakta – Falha Comum

Por: Andrés Lupone


El duo de São Paulo regresa después de tres años con su tercer LP.
Rakta había llamado la atención de oídos en todo el mundo con su segundo disco “III”, en el cual se puede apreciar un esfuerzo admirable en exploración sónica partiendo del post-punk. Además de la música, el grupo realizo por primera vez un disco con letras completamente en portugués, sumándose al arsenal de discos en latinoamérica que representan una nueva etapa en la música psicodélica en la cual se toman todas las convenciones de esta manera de crear sonido y se traduce al contexto geográfico y social de las bandas, trascendiendo la barrera de los géneros supuestos para cada idioma y cultura.

En este disco la banda vive un cambio de integrante en la batería y lo reflejan con una nueva versión mas oscura y rudimental del post-punk que ya manejaban con tanta maestría, dejando atrás toda noción de armonía en favor de un caos controlado de ruido y ritmo.

El set de canciones comienza con “Falha Comum“, una rola con un desarrollo gradual que comienza con ruidos percutivos y texturas, pero al entrar la batería con un ritmo tribal Rakta opta por subir la tensión atmosférica que crece y crece para resolver en el siguiente track “Flor da Pele”. Esta rola tiene un desarrollo inverso a la que la precede, comienza con una base sólida de bajo, batería y sintetizadores que termina rompiendo el ritmo y las voces bañadas en reverb y delay del duo parecen ser el único elemento perceptible. 

En el tercer track “笑笑” la banda supera el nivel de oscuridad establecido y lo lleva a otro nivel. Consiste en un bajo post-punkero yuxtapuesto con un tratamiento de batería casi industrial que aumenta su nivel de distorsión conforme avanza la rola. Al minuto cuatro de la canción, la sección rítmica se transforma a una rítmica inestable y electrónica acompañada de voces que podrían ser tanto llantos como una risas. Nunca sabremos que pasó por la mente de este duo al recitar estos sonidos, pero lo que queda muy claro es que ambos pueden representar una liberación tanto de la lírica como de sentimiento.

El miedo pre-apocalíptico se permea en el cuarto track llamado “Fim Do Mundo”. Con un ritmo, casi de techno, pulsante y estable con una ola de sintetizadores y arpegiadores, Rakta nos invita a bailar en un paisaje distópico. Por la mitad de la canción la totalidad de los instrumentos pasa por un Phaser para volver a caer en el beat de una manera emocionante y divertida. A pesar de que la rola dura 7 minutos la noción del tiempo cambia y se siente que termina muy pronto, dejando a uno con ganas de más ya que engancha tan rápido que otros diez minutos más no alterarían el tiempo percibido.

La segunda mitad del disco abre con “Estrella Da Manhã”, la rola que podría ser la adecuada para adentrar a alguien en este disco consiste en un ritmo ternario con una melodía esotérica y oscura de sintetizadores. En esta rola la voz se luce y nos demuestra la versatilidad que tiene este duo con sus cuerdas vocales. Para aderezar los elementos, optan por meter una sección de percusiones como bongos y esto reafirma el punto establecido previamente, Rakta es una de esas bandas que interpreta música no natal pero la adapta a su propia instrumentación dandole un nuevo giro al género. 

El disco avanza en “Miragem”, la rola más rápida del disco. En este track la guitarra y el bajo se mantienen tocando la misma nota mientras suenan los overtones de un sintetizador modular. Eventualmente cae la batería con un ritmo motórico de krautrock y el bajo se luce con unos fills sofisticados y virtuosos (en un buen sentido). Por la tercera parte de la rola la banda baja la velocidad de una manera muy sutil sin que uno se de cuenta. 

En el último track “Ruína” , se asoman ciertos tintes de la música no-wave que se producía en Nueva York a finales de los setentas. Desde el extraño pero constante ritmo de batería hasta el feedback de las guitarras mezcladas de una manera absorbente en la cual podemos escuchar como viajan de un lado al otro. Lo más extraño de esta canción es la manera abrupta en la que termina. Después de construir un trance atmosférico y ruidoso, uno intuye que eventualmente lo explotarían, pero como ya se demostró varias veces en este disco, Rakta opta por crear tensión y no resolver (a excepción de dos rolas en éste LP). 

En general el disco es aún más experimental y ruidoso que sus trabajos anteriores y sin duda el cambio en el departamento rítmico marcó una nueva identidad en la música de esta banda sin dejar atrás las melodías oscuras y psicodélicas. Si algo salta en este disco es la duración, la percepción del tiempo de escucha pasa muy rápido no en un mal sentido. Tal vez un mayor desarrollo de las ideas que presentan hubiera resuelto la cuestión del tiempo, ya que estas son muy versátiles dentro de lo que establece la estética del género. 

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