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Thom Yorke – ANIMA

Por: Andrés Lupone

En estos dos últimos años, Thom Yorke (vocalista y frontman de Radiohead) se ha visto mas ocupado que nunca. Después de mil ofertas por musicalizar películas, finalmente accedió a realizar el soundtrack del nuevo remake del clásico de Dario Argento: Suspiria. El resultado (en mi opinión) se siente más como un disco mitad soundtrack-mitad disco solista. El dicho “soundtrack” en realidad es una colección de canciones que encapsulan toda la etapa creativa del cantante y compositor Inglés, al trabajar en función de algo que no es de un ímpetu propio.


Cuando salió el anuncio de este nuevo disco, pensé que Thom iba a seguir el paso de su nueva inspiración con los soundtracks, pero al parecer, continuó con la dirección de “Tomorrow’s Modern Boxes”, su disco anterior. Como era de esperarse, el sexto miembro de Radiohead (conocido como Nigel Godrich) regresa a producir el cuarto disco solista del cantante. De hecho, más que productor, también está acreditado como co-compositor de todo el disco.


“ANIMA” comienza con “Traffic”, una rola de rock remplazada por instrumentos digitales y un drum machine con la tarola bañada en reverb. Digo que es una rola de rock porque tanto el bajo, como la voz y la estructura, son más convencionales dentro de el lenguaje del rock que de la electrónica (la cual basa su lenguaje a partir del trance).


Thom también vierte sus preocupaciones ambientales en las letras. “I can’t breathe”, “There’s no more water” canta encima de los beats sincopados y sus overdubs de voces.


En “Last I Heard” (…He Was Circling the Drain)”, escucho una fuerte similitud con las texturas que Radiohead exploró en “Hail to the Thief”. Con sintetizadores con envolvente de mucho sustain y percusiones en reversa, la rola se sigue por este camino de repetición y poco a poco va creciendo, metiéndo más texturas hasta llegar al clímax de un sintetizador disonante que parece la alarma de una ciudad distópica.


“Twist” es de mis momentos favoritos en el disco, desde cómo empieza con recortes de la voz de Thom diciendo “twist” para armar un ritmo que funciona como contrapunto del bombo. Por el minuto 2:20 hay una especie de coro que complementa la abstracción de toda la primera parte, se trata de una armonía muy rica y coloreada llevada a cabo por sintetizadores.

Al final vuelve al beat del principio, pero en vez de hacer lo que todos esperaríamos (volver a otro verso), nos lleva a otro lugar completamente nuevo con un piano de cola que refresca los timbres eléctricos y secos que han sonado a lo largo del disco. El piano está tan bien mezclado que hace un juego perfecto con los sintetizadores de cuerdas digitales que podrían haber salido del soundtrack de un videojuego noventero.


“Dawn Chorus” podría ser la balada del disco, la letra habla de repetir los mismos errores una y otra vez “you quit your Job again and your train of thought”. Esta idea de repetir, se interpreta con lo que está haciendo el sintetizador tocando melodías tristes, estirando los tiempos que se repiten una y otra vez hasta que Thom canta “come on, chop chop” y los acordes cambian por primera vez. En donde estos terminan dando un color armónico más brillante para volver a la melancolía de la primera parte con las letras. Esta canción es un bello ejemplo de como la música electrónica también puede ser igual de melancólica que una pieza de Debussy o Satie.


“I Am a Very Rude Person” es la canción más descriptiva del estilo de Thom Yorke, con una drum machine que hace un ritmo lento y un refrán que se repite una y otra vez mientras Thom canta sus versos melódicos. Por el minuto 2:22 escuchamos unos arreglos de sintetizadores que hacen un desfase rítmico interesante (están en 3/4 mientras que el beat está en 4/4, cosa que implica el ciclo de estas melodías, primero entra en los tiempos fuertes y luego en los débiles, alternandose entre sí).


El sencillo del disco “Not the news”, sin duda es el track más atractivo de la colección. Se trata de ritmos compuestos de ruido blanco en reversa y sintetizadores en un aparente desorden cíclico (que a la vez le da un orden a todas estas texturas). Al final del track, todo sube a una ola de sonido compuesta por la misma voz de Thom siendo procesada por efectos como harto reverb y delay, aderezada con una capa gigantesca de sintetizadores, generando mucho ambiente. Los rastros de la cola de este muro de sonido dan pie al siguiente track del disco: “The Axe”.


“The Axe” habla sobre cómo la tecnología, que prometía una experiencia emocional que, supuestamente, iba a mejorar nuestra experiencia humana colectiva, terminó haciendo todo lo contrario y alienándonos entre nosotros mismos. “I thought we had a deal”, canta Thom acompañado de texturas como campanas chocando entre sí. En el minuto 4:10 hay una pausa del ritmo para recalcar la parte de la letra en la que Thom pide una razón para no seguir conectándose a una enorme red imaginaria. En la última parte del track, las letras ceden el protagonismo a favor de un creccendo de batería acústica y sintetizadores descomponiéndose lentamente.


En “Impossible Knots”, Phillip Selway (baterísta de Radiohead) colabora grabando unas baterías que posteriormente fueron aceleradas con velocidad para dar un efecto electrónico sin perder su origen acústico. La progresión armónica de la rola es similar a las que hace Radiohead, jugando con los acordes mayores y menores para dar un balance entre estas emociones de felicidad y tristeza. La rola también está acompañada de una pegajosa y melódica línea de bajo.


El disco cierra con “Runwayway”, la rola más tradicional en cuanto a instrumentación. Empieza con guitarras inflienciadas por bandas como Polo Vuh para ser finalmente procesadas por una cantidad enorme de delay y la voz de Thom siendo cortada y afinada de manera más aguda (recurso que se escucha en discos de Radiohead como Amnesiac y Kid A). La rola tiene un desarrollo interesante, construye capas que acompañan la primera idea para luego meter pausas con texturas disonantes y después volver a la idea original pero ahora con arreglos de cuerdas en un registro muy grave. Esta rola es la menos lírica del disco, pero la más rica en cuanto a musicalidad y arreglo. En mi opinión cierra muy bien el disco.

El disco continúa la constante exploración de Thom para fusionar el “songwritting” con el IDM. Con ANIMA logra llevar esta fusión a su máximo esplendor, siendo el disco solista de Thom más completo y enfocado hasta la fecha.


ANIMA también tiene un cortometraje de acompañamiento hecho por el director de cine Paul Thomas Anderson (frecuente colaborador de Radiohead), al igual que de Thom y Jhonny Greenwood como solistas. El corto está en Netflix para quien le interese.

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