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070 Shake – Modus Vivendi

por Roy MT

La rapera oriunda de New Jersey Danielle Balbuena, sacudió el mundo del rap con su álbum debut. Conocida como 070 Shake, la joven de 23 años con raíces dominicanas acaparó la atención de la disquera G.O.O.D. Music en 2018, cuando una de sus amigas –una insta star– le hizo llegar a Kanye West una canción de la joven poeta. Este inmediatamente la buscó, y la carrera de Balbuena dio un salto colaborando en las canciones “Ghost Town” y “Violent Crimes” del disco Ye, de West. También apareció en la canciónDaytona” de Pusha T, y en “Nasir” de Nas.

Y si eso no fuera suficiente, en enero de 2020 Shake debutó con su primer disco de larga duración, Modus Vivendi. Se trata de un viaje melancólico por las relaciones amorosas actuales narrado entre beats y arreglos sobrecargados de sintetizadores y armonías vocales robóticas. De la mano de productores como Mike Dean y Dave Hamelin el sonido, que en momentos nos remite a My Beautiful Dark Twisted Fantasy, de Kanye West, o a tracks de Rihanna o Travis Scott, es algo que no has escuchado antes.

Algo que llama la atención a lo largo del álbum es el uso del auto-tune, para darle un toque cyborg (así haciendo una contraparte musical al arte en la portada) a las melodías angelicales que predominan en tracks como “Don’t Break the Silence” y “Come Around”, así como en la penúltima canción, la nostálgica “Terminal B”.

Hay elementos que le han otorgado a la música de 070 Shake etiquetas como emo o punk, y es que a demás de letras bastante melancólicas y honestas, en sus canciones predomina el uso de distorsión, tanto en guitarras como en sintetizadores. Prueba de ello es “Daydreaming” o “Come Around” en donde Danielle canta “come around with your love oh baby I’m in need”. Es obvio que el género musical de 070 no se apega nada a estos otros –más propios de una banda de rock– pero la distorsión le da una fuerza particular a sus líricas.

Y no todo es oscuridad o melancolía. “Morrow”, “Guilty Conscience” y “Rocketship” tienen bases tan agridulces, que no hacen más que elevar el espíritu con fuertes reminiscencias a la década de los 80 y melodías para cantar todo el año. Vamos, son un puñado de summer anthems lo que tenemos aquí. “I know it’s hard to swallow. I don’t know if I’ll be here tomorrow”, canta Shake en un coro para sentirse con esperanzas.

Además, a lo largo del disco aparecen varias sorpresas a nivel de producción que hacen que te mantengas escuchando con atención todo el tiempo. Hay tres elementos que llaman más la atención: el sonido de una orquesta de cuerdas que llega al final de “The Pines” y “Terminal B”  –la mejor manera de seguir construyendo bases rítmicas que pensabas que ya no podían crecer más; la segunda, el ingenioso sampleo de percusiones afro latinas en “Divorce” y “Micro dosing”, que llevan las raíces dominicanas de Balbuena directito al futuro, en un contexto propio de una película sci fi; y la tercera, esos solos de sintetizador virtuosos en éstas últimas dos canciones. Además de la fuerte influencia de Michael Jackson, o Kanye West, Shake no pudo dejar atrás al mero mero del soul con tintes de sci fi, Herbie Hancock. “Right now the moon feels better than the sun”, nos cuenta shake mientras comanda esta fina nave espacial.

Es en esta misma nave espacial (o Rocketship), comandada por Balbuena, que el disco nos trae de vuelta a la tierra en el último track, “Flight319”

Puedes escuchar este disco en la programación de la Happy Hour, de lunes a viernes de 12:00 a 14:00

https://youtu.be/Mv2XOkX86u8

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