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ANDY STOTT – IT SHOULD BE US

Por: Andrés Lupone

El DJ y productor de Manchester parece juntar todas sus influencias y raíces en su octava producción de estudio. 

Stott no ha sido un desconocido de fusiones no convencionales de la electrónica, siendo su obra un caldo de Breakbeats, Dub, Hip-hop y extrañas referencias con sampleos de Post-punk y grime.

El disco abre con “Dismantle”, una canción de pulso hip-hopero y texturas oscuras de sampleos a una baja velocidad. La canción es un gran ejemplo de lo que pudo llegar a ser el movimiento que artistas como Shlohmoh estaban iniciando a mediados de la década, antes de cambiar radicalmente su sonido. Se trata de una evolución del dub, conservando sus tiempos lentos pero cambiando su sonoridad a una atmósfera pesada, obscura y minimalista. 

Quizás es mi imaginación, pero “Promises” me hace sentir como si un vinilo de 45’ de cumbia hubiera llegado a manos de un inglés y éste lo reprodujera a 33’, pensando que así se oye la cumbia. Es decir, se siente como un track de influencia latina en baja velocidad. 

En tracks como “Collapse” podemos imaginar el antro utópico de una persona antisocial. Mientras mantiene una cierta lealtad a ritmos del techno, el mismo sonido de las percusiones se siente como audio estirado y sucio, sin aquella limpieza de sonidos como hi hats y snares.

Al llegar a la mitad del disco, el track “Take” baja un poco la narrativa y hace sentir el desarrollo del disco un poco flojo, siendo un track no parece llegar a ningún lado. Pero esta desviación vuelve a agarrar vuelo en “Not This Time”, la antítesis perfecta de una canción de club. 

Se trata de una canción en la que el beat esta enterrado muy atrás en la mezcla para darle espacio y brillo a un collage de field recordings filtradas en sus frecuencias más bajas. Por la mitad del track el beat va tomando mas protagonismo, logrando un eterno creccendo de tensión perpetua. Esta rola es el hijo ilegítimo de tracks como “Fyt” de This Mortal Coil. 

Andy Stott también nos muestra sus raíces inglesas en tracks como “OL9”, donde predominan vestigios del UK Garage con sampleos de voces de mujeres y una base de house a la vieja escuela. El track se siente como si entraras a un antro con tapones en los oídos y la presión se te bajara, filtrando la vista y los oídos. Es toda una experiencia borrosa.

Irónicamente, “Ballroom” es una canción que contradice su título. Es todo menos una canción de baile tradicional. Desde los ritmos fuera de tiempo, lo único que parece sugerir un pulso constante es un sampleo de voz que salta a los oídos como un sonido que es todo menos ameno. Si hubiera una premiación de los tracks electrónicos más extraños, definitivamente este se llevaría el trofeo. 

El disco cierra con broche de oro al sonar “Versi”. Es un track que resume las texturas exploradas en el disco con sus sampleos de baterías estiradas y pesadas texturas. Pero lo mejor del track está en la atmósfera amena de la combinación de un bajo sub con grabaciones de voces procesadas. Definitivamente es el track que más brilla de los 9 que componen el disco. 

Al escuchar “It Should be Us” no puedo pensar en otra cosa que el misterio de a donde podría llevar Andy Stott su sonido después de experimentar con la antítesis de una idea perfecta del techno futurista. En vez de buscar el sonido más limpio y avanzado, opta por un acercamiento más sucio y orientado hacia el rango de frecuencias graves. 

Es el disco perfecto para los antisociales que quieren bailar en su cuarto sin ser vistos por nadie.

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