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HAVE A NICE LIFE – SEA OF WORRY

Por: Andrés Lupone

Have a Nice Life regresa con su esperado tercer disco, ahora bajo el título: “Sea of Worry”.

La banda de Connecticut es uno de aquellos casos en los que la justicia poética triunfa en manos de los oyentes.

Cuando publicaron su debut “Deathconciousness” en 2008 no recibieron mucha atención por el lado crítico ni por el comercial, pero gracias a comunidades y foros en internet, en tan sólo 5 años se convirtió en un disco de culto, aclamado por una serie de comunidades en línea al rededor del mundo. 

La propuesta de la banda era arriesgada. Claro que las influencias y estilos de post-punk, shoegaze y drone son muy palpables, pero la propuesta de esta banda estaba en su mugrosa y cruda producción. No era cualquier banda de revival al estilo de Editors, ellos tomaban riesgos como agregar elementos de drone y cajas de ritmos. 

Adelantamos el reloj una década después y sacan su tercer disco, un disco que se aleja de aquella arriesgada propuesta. 

“Sea of Worry” es un intento que va mucho más hacia lo seguro. Desde la producción hasta la composición misma de las canciones. Casi como si estuvieran haciendo checkpoints de todos los accesorios y cualidades que una banda del género debe de cumplir. 

El track homónimo del disco se siente como un lado B que alguna banda doselera de Post-punk dejó atrás. Tiene las líneas de bajo melódicas y los ritmos reminiscentes de bateriastas como Bernerd Stummer, pero la producción es bastante plana, ocasionando que la rola se sienta como algo que escucharíamos en un podcast de Post-Punk revival y no de Have a Nice Life. Comparas esta canción con las de su primer disco y no parece la banda. 

No les por implicar que las bandas deben de sonar igual siempre, a veces se agradece un cambio de sonido, siempre y cuando se siga sintiendo palpable el espíritu sonico de una banda.

Pero “Science Beat” llega al track list para contradecir mi argumento. En efecto, este track si tiene aquello que siempre me ha llamado la atención de éste duo. Un repetitivo ritmo de una drum machine que suena como si lo escucháramos del otro lado del teléfono y una producción sucia y bella al mismo tiempo. 

La sutil distorsión de la voz se siente como cera de una vela derritiéndose a sus lados, mientras que los otros elementos, por más reducidos que sean siguen siendo una parte esencial para adentrarnos a la atmósfera de tristeza. 

Otro momento que destaca mucho en es disco es “Everything we forget”. Se trata de una etérea pieza de ambient con pequeñas disonancias en la progresión para volver a aquel estado contemplativo y meditativo. 

A base de sintetizadores y grabaciones de campo el dúo introduce una evolución en cuanto a su propuesta, siendo uno de los escasos tracks instrumentales dentro de su catálogo. 

En tracks como “Lords of Tresserhorn” es palpable la influencia de otras bandas menos predecibles como Xiu Xiu. Si tuviéramos que describir el track en dos palabras, “Noise Pop” sería la combinación más adecuada. 

Lo interesante del track está en el contraste de un bajo bañado en excesos de fuzz sonando al paralelo de una dulce y limpia melodía de piano, las dos coexisten sin ninguna interferencia o choque entre ellas. 

Por el final de la canción tenemos una explosión de distorsión y baterías procesadas en fuzz, logrando una estética reminiscente de aquel sonido creado por las bandas de Black Metal en Noruega a mediados de los noventa (Burzum, Mayhem).

La última rola: “Destinos” comienza con un largo sample de un pastor hablando sobre un dilemma de teología que ha existido durante miles de años en base a una simple pregunta: “Si tenemos un dios benevolence, ¿Porqué permite que el mundo sea un lugar lleno de tanta maldad? ¿Porqué existe algo como el infierno?”. 

La conclusión que el dúo mismo se ha hecho con el uso de este sample es: “Un ejemplo de como el razonamiento consistente lleva a cabo un lugar profundamente anti-humanista” 

El duo explora las ideas del disteísmo con letras como “Is how I begin to see that nothing’s my fault”.

“Sea of Worry” es un disco que en su totalidad se siente un poco inconsistente. Tiene tres canciones muy buenas que siguen explorando el legado sonico de la banda y sus arriesgadas ideas y letras, pero por el otro lado contiene muchas canciones que pueden pasar bastante desapercibidas como otra canción de post-punk, sin siquiera sentirse como canciones de HANL.

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