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PETER HOOK & THE LIGHT en Fronton México

Por: Andrés Lupone

Fotografías Por: Leticia Sánchez Vela

Por si alguien no lo había visto ya, el antiguo bajista de Joy Division y New Order, Peter Hook vuelve por sexta vez a nuestra amada y compleja ciudad. 

No es sorpresa que el bajista Inglés tenga una relación tan íntima y profunda con el quórum chilango. Para empezar: Si buscas las estadísticas de Joy Division en Spotify puedes comprobar que la Ciudad de México ocupa el primer puesto en número de escuchas (superando a su ciudad natal: Manchester). 

Pero aparte de los números, también hay ciertos paralelismos que sugieren el porqué esta atracción no es completamente una coincidencia. El contexto socio-económico en el cual aquel cuarteto de jóvenes (Ian, Bernard, Peter y Stephen) deciden crear una banda que años después sería icónica (Joy Division) es muy parecido al de nuestra ciudad.

En la década de los setenta, Manchester sufría de una crisis económica. Durante la primera parte de ésta década el Reino Unido tuvo una crisis de petróleo. Como consecuencia los precios se inflaron, las industrias entraban en crisis y la producción era ineficiente. 

La CDMX tiene un contexto mas o menos parecido. Somos una metrópolis llena de industrias y crisis. Vemos enormes edificios de fábricas; gases contaminantes y un exceso de basura y productos. A pesar de no ser el primer mundo, Manchester de los 70’s y la CDMX comparten muchas características industriales que quizás resuenan de manera subconsciente en la memoria colectiva. 

Quizás ese factor hizo que inconscientemente los habitantes de ésta ciudad tuvieran una enorme devoción por el Post-Punk, pero también habría que tomar en cuenta que en el siglo pasado era extremadamente difícil (si no imposible) conseguir discos del extranjero, sobre todo si no eran de fenómenos masivos como los Beatles y Pink Floyd. Todo llegaba aquí diez años después. Ahora vivimos en la era del internet, una era donde todo el conocimiento y arte están disponibles para todo el mundo con el simple acceso de un clic. 

Mientras Manchester está veinte años después de géneros como el New-Wave, el Post-Punk y el Acid-House, la ciudad de México sigue disfrutando de aquel sonido futurista del pasado. Sólo basta con ir a lugares como el Patrick Miller o el Centro de Salud para darse cuenta de que en nuestra ciudad se consume mucha música de ésta gamma. 

No importa el número de veces que Hooky y sus secuaces visiten nuestro país, siempre va a haber un grupo enorme de personas que se sepan todas las canciones y las letras. Por eso mismo se dieron la libertad de tocar tres sets y un encore de cuatro rolas.

La noche empezó con los éxitos (comerciales y populares) de Joy Division. Fuera de las favoritas del público como “Transmision” y “She’s Lost Control”, hubo otras canciones como “New Dawn Fades” y “Digital” que a pesar de no aparecer en ningún disco han quedado como favoritas de las bandas. También fue refrescante la modernización de “She’s Lost Control”, cuyo beat (originalmente hecho a base de sonidos de un desodorante y medio set de batería) fue remplazado por una adaptación electrónica y digital del mismo. 

Al acabar el set de Joy Division, la banda dio una pausa para volver a tocar el “Technique” de New Order. Hay discos que debido a su estética y propuesta resultan ser obras atemporales. Éste no es el caso con “Technique”. Pero siendo justos, el disco ya tiene 30 años y no suena tan viejo con el paso del tiempo. El grupo de canciones fueron grabadas en Ibiza durante los inicios del Acid-House. New Order estaba en una búsqueda por encontrar el balance de la música electrónica orientada a la pista de baile con el songwritting de una banda. 

Sí, la sección rítmica se compone de bases bailables, pero a la vez hay estructura de rock popular. Tienen su intro, su verso, su coro y su puente. Pero que el disco no sea atemporal no hace de menos el hecho de que hasta la fecha hay mucha gente que sigue resonando con éstas canciones. El público estaba devorando las canciones y cantando a la perfección los coros.

Después de terminar el disco, la banda volvió a subir al escenario para tocar “Republic”, el último disco de New Order antes de su reunión en 2001. El escuchar estos dos discos de corrido fue como dar un viaje por la última parte del siglo XX. Mientras los sonidos de “Technique” remiten al sonido Acid-House de bandas como los Happy Mondays, “Republic” tiene una atmósfera de rave noventero en rolas como “World” y “Spooky”. 

Pero el hecho de que el sonido del disco fuera influenciado por las tendencias de la época no quita los rasgos que caracterizan a New Order. Las líneas de bajo siguen siendo melódicas y las guitarras rechazan los solos de guitarra en favor de un énfasis en el groove. 

Durante “Times Change” amigos de la banda se subieron al escenario a cantar los versos y el público viajó a la década de los noventa a través de bases rítmicas y sonidos característicos de la época. 

Como es de esperarse en los conciertos, la banda dejó los himnos para el encore. Y tal cual esto sucedió cuando los ingleses subieron al escenario por tercera vez en la noche para tocar himnos y números favoritos de los fans como “World in Motion” y “Ceremony”, pero cuando la gente realmente perdió la cabeza fue durante la icónica “Love Will Tear Us Apart”. La participación del público llegó a un punto en el cual la banda aplazó el tercer verso para dejar que el quórum cantara la línea melódica del coro. La energía en ese momento se sintió como si estuviéramos en un estadio donde la banda y el público son uno mismo cantando un himno.

Si algo me resaltó de la noche fue el hecho de que en la mayoría de las canciones habían dos bajos sonando. Pero no era el hecho de que eran dos intérpretes del instrumento sonando al mismo tiempo (Bandas como King Crimson y King Gizzard and the Lizard Wizard son conocidas por hacer complejos arreglos de doble batería), era el hecho de que estos bajos estaban tocando exactamente lo mismo. 

Realmente no le veía mucho caso si van a estar tocando las mismas notas en el mismo registro, pero luego me di cuanta de que Peter sólo tocaba en los momentos en los que dejaba de cantar, y en cuanto las letras volvían dejaba su instrumento reposando en su mano. Entiendo la lógica, es EL bajista de Joy Division y New Order, pero si realmente prefiere cantar a tocar el bajo y no puede hacer las dos al mismo tiempo no le vería mucho problema en que alguien más toque el bajo por completo. Pero esto no es que afectara el sonido de la noche, simplemente es una opinión personal. 

Si algo podemos concluir de la noche es que Peter Hook y la música de sus dos grupos tienen un segundo hogar en la CDMX (hay rumores de que el bajista inglés ya compró un departamento en la Condesa) y no importa cuantas veces hayan tocado en un año, siempre va a haber una multitud hambrienta por escuchar esas canciones que no tuvieron la oportunidad de presentarse en nuestro país durante la época de su creación. Tanto ver a Peter Hook & The Light como a New Order es lo más cercano que tendremos a ver a Joy Division en vivo. 

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